EXIT #8
Censurados


Editorial: Rosa Olivares & Asociados S.L.
Año: Noviembre / Diciembre 2002 / Enero 2003
Idioma: Español / Inglés
Medidas: 26 x 21 cm
Páginas: 192 pp. / 125 reproducciones color y b/n
Encuadernación: Rústica

AGOTADO
 




EXIT #8 Censurados

Escándalo, polémica, libertad de expresión, autocensura, doble moral, secretos de estado, valores sagrados, la verdad al desnudo, provocación, estrategias publicitarias, presiones mediáticas, oscuras intenciones, anatema... ¿Quién no conoce un caso de censura en el mundo del arte?

EXIT #8 Censurados reúne unos cuantos ejemplos con imágenes acompañadas por textos explicativos, algunos de ellos de los propios artistas censurados, que aclaran las circunstancias que han concurrido en cada caso. Andrés Serrano, Thomas Ruff, Spencer Tunick, Bill Viola, Antoni Muntadas, AES Group, Hans Haacke, Oscar Bony, Andy Warhol, Francesc Torres, Ian Berry, Nobuyoshi Araki, Jan Saudek, Alberto García-Alix, Jock Sturges, Pere Formiguera, Sally Mann, Robert Mapplethorpe, Tierney Gearon, Marcus Harvey, Larry Clark, Joel-Peter Witkin, Miguel Rio Branco, Tracey Emin, Carolee Schneemann, Ma Liuming, Chris Burden, David Wojnarowicz... Imágenes censuradas, prohibidas en países y circunstancias muy diferentes, duras y conflictivas pero todas ellas interesantes y dignas de ser vistas y publicadas. Desde la incredulidad y la indignación, hasta la atracción morbosa o el aplauso a su prohibición, las reacciones pueden ser de lo más diversas.

Andrés Serrano centra este número con una entrevista realizada por Barbara Pollack en Nueva York. Una selección de sus series y obras más representativas, desde Piss Christ hasta The Interpretation of Dreams, pasando por The Morgue o History of Sex, completa una visión a fondo de este artista prohibido por políticos y distinguido por el mercado.

En el resto de los casos y artistas, la representación y ejercicio del poder, el cuerpo y el sexo se convierten en los motivos principales que han llevado a la acción a la guadaña de la censura. Hoy por hoy esta censura ya no es entendida exclusivamente como la tijera que cercena ideas y representaciones visuales, pero, sutil, subterránea o con intereses espúreos, su acción no deja de causar efectos. Así se marca un camino de moralidad y conveniencia política que ha llevado a gobiernos e instituciones de poder a censurar imágenes que los artistas han creado desde el origen de los tiempos. Artistas malditos, prohibidos, expulsados del paraíso de los encargos y la fama que con el tiempo han sido reconocidos por la historia.

Un texto final de Rosa Olivares repasa el fenómeno de la censura, ahondando en las limitaciones que se ponen al conocimiento y a la información. El miedo, la prohibición, el absurdo de coartar las miradas a nuestro alrededor, los excesos del puritanismo, el mal entendimiento de lo que es el bienestar social, factores todos ellos que condicionan la libertad de expresión en países aparentemente libres y democráticos, en los que se impide ver ciertas partes de una verdad siempre multiforme.